Árboles con alma


Mi abuelo, ilustre abogado y popular poeta costumbrista altoaragonés, publicó en 1935 una poesía en homenaje a los árboles dedicada a los niños. Se trataba de un poema sencillo, pedagógico, amable: a continuación transcribo la primera estrofa:

"La cuna en que nuestra madre / nos mece en la edad primera, / la lumbre de los hogares / de las risueñas aldeas, / el techo que nos cobija, / los muebles que nos rodean, / las flores que nos perfuman, / los frutos que nos sustentan, / los libros en que estudiamos / y el arca en que nos entierran; / son producto de los árboles / que véis crecer por doquiera" ...

Pues bien, el objeto de este blog es unirme a ese homenaje y dar a conocer los árboles ya que no con versos míos, con fotografías mías... Y con poemas acerca de los árboles de autores consagrados. Por cierto, el resto de la poesía de mi abuelo podéis leerlo en la entrada "Los árboles" de este blog.

sábado, 3 de junio de 2017

Laurel real. Laurel-cerezo. Laurel romano (Prunus laurocerasus)

El "laurel real", también llamado "lauro", "lauro real" y de otros diversos modos que atestiguan su amplísimo uso en jardinería, es un arbolillo -a veces un simple arbusto- de hoja perenne. Es una planta de origen "laurisilvático", es decir, de origen en los bosques húmedos subtropicales; en concreto, en los del Asia Menor. 


Puede llegar a medir unos 10 metros de altura; a veces, más. Son muy notables sus flores, una muestra de las cuales hemos visto, y sus preciosas hojas verdes. Este ejemplar está situado en el jardín de la Universidad Central de Barcelona; hay que reconocer que es un ejemplar algo inclinado...:


Lo vemos de nuevo desde la perspectiva contraria, lamentablemente confundido ya con otros árboles: el jardín botánico de esta Universidad es muy rico pero resulta que los variadísimos ejemplares están un poco "apelmazados"; circunstancia poco importante para los estudiantes de biología pero importante para un fotógrafo aficionado... En cualquier caso, las fotos son de una buena época: veremos espectaculares flores y notables frutos.


Este otro ejemplar se encuentra en el jardín del palacio de Pedralbes. También rico jardín. Nuestro "lauro" queda enmarcado por otros árboles. Vemos bien el tronco, muy bifurcado en este caso, con su característica corteza de color pardusco.  



                                                                                                                                                                                                                                              Vemos que las ramas de este ejemplar, de corteza lisa y parda, están muy abiertas.                                                                                                                            Se trata indudablemente de un "lauro" de porte peculiar.


                                    En efecto, las hojas son uno de los grandes atractivos de estas plantas: hojas largas, de hasta 10 ó 12 centímetros de largo, perennes, de forma oblongo-elípticas u oblongo-lanceoladas; con el ápice acuminado.                                                      Son hojas coriáceas,  glabras, no pilosas; con el borde, en ocasiones, ligeramente aserrado.  Hojas con el haz lustroso y de color bastante oscuro; y con el envés, más claro. Aquí tenéis más hojas:                            


Las flores, aromáticas y de color blanco, se asocian en largas inflorescencias, a modo de racimo, que se sitúan en las axilas de las hojas. Racimos que incluyen ¡entre 30 y 45 flores!.  En esas florecillas se vislumbran muy bien la corola con sus cinco pétalos bien blancos  y también los numerosos estambres...:


Ciertamente son preciosas flores:


Los frutos, también en racimos, son drupas globosas u ovoideas de en torno a un centímetro de diámetro; a veces más elipsoideas que esféricas. Lógicamente son muy numerosos, como las flores...:


Los vemos algo más de cerca. Al principio son de ese color verde que observamos. Al madurar pasarán al color negro. Son glabros.


Vemos ahora otro grupo de frutos que van madurando...


Y ahora ya un fruto maduro, o casi maduro: pasando del púrpura al negro...


Y otro fruto, maduro, ya decididamente negro




Una peculiaridad: se trata de una planta venenosa; pero no lo son sus frutos que son comestibles, aunque más suaves y un poco secos en comparación con los frutos de otras especies del género "Prunus", como las cerezas, por ejemplo. Sin embargo, las semillas contenidas en las drupas sí son venenosas: contienen ácido cianhídrico, nada menos...  Ya se ve que hay que ir con cuidado con esos frutos...

Su utilización fundamental es la de seto en el jardín ya que aguanta muy bien la poda.

1 comentario:

  1. Hola Pedro, yo tengo un Laurel cerezo como seto y no me lo acabo de imaginar como árbol hasta ver tus fotos ¡es precioso! es más, creo haberlo visto pero no lo asociaba al seto, creía que era otra especie.
    Gracias por la información. Un abrazo.

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